
Oficina de Coordinación en México
para la
Apertura del Portal de Orión
8.AGOSTO.2008
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México, D.F. a 14 de Agosto de 2008 |
| Feliz Encuentro a todos: |
| El motivo de este correo es felicitarnos a todos por el
excelente trabajo que realizamos. Nos merecemos un gran aplauso porque
México una vez más se portó a la altura de las circunstancias y colaboró
de nuevo con este trabajo de ascensión planetaria. Me tomé unos días para realizar mi propio trabajo de asentamiento de todo este proceso, por eso es que no me había comunicado. Ya he recibido los correos de algunos de ustedes contándome sus impresiones acerca de cada una de las ceremonias y todos coincidimos en que resultaron hermosas. Todos aquellos que fueron organizadores de alguna ceremonia pública o privada, recuerden enviar un correo con el número total de personas que asistieron y si es posible sus nombres y correos electrónicos. También manden fotos o videos (pueden subirlos a YouTube si quieren y enviar el enlace), así como sus impresiones acerca de lo que sintieron o vieron en todo el ceremonial. Con esta información realizaré un álbum en internet que estará a disposición de todos ustedes para su consulta con las experiencias que recopilemos de este día tan especial. También lo enviaremos a Domingo Díaz para hacer un estimado de cuántas personas participamos en todo México. |
| Por mi parte les comento que la ceremonia del punto
central en Teotihuacan fue increíble!!! Nuestro grupo en particular, salió del centro de la Ciudad de México alrededor de las 9:15 y llegamos a la zona arqueológica a las 10:20, un tiempo bastante bueno para ser un día de diario, pero ¿quién puede llegar tarde cuando tiene escoltas tan benevolentes como las nuestras? Estábamos seguros de que las manos de Gaia y la fuerza de los seres que nos acompañaban trazaban senderos para nosotros... Allí nos presentamos, nos saludábamos entre abrazos y besos, con sonrisas francas y honestas. No había mucho que nos quedara por hacer, solamente reconocer los cuerpos que nos había tocado ocupar en esta encarnación, porque nuestras almas ya se conocían de mucho tiempo atrás. Para ellas la alegría fue mayor al reencontrarse en este aquí y ahora, dispuestas una vez más a solidarizarse con el Universo y la Madre Naturaleza. Y así fue que comenzamos a tomar las posiciones que ocuparíamos para formar la Telaraña de Orión. Aquí, en la Ciudad de los Dioses, donde hace cientos de años la gente de la tierra creó entre mito y realidad el Quinto Sol, daría comienzo la gran ceremonia que se venía preparando desde hacía meses. Iniciamos de acuerdo a lo previsto alrededor de las 11:45am con unos 200 asistentes y poco a poco, a medida que iniciamos el ceremonial se fue anexando gente que llegó tarde o que estaba de visita en las pirámides y quiso participar. Éramos muchos dispuestos a servir, las serpientes milenarias, las rutas de Aire y Tierra de Quetzalcóatl, los ríos de Fuego y Agua de Tlaloc, guiaron nuestras pisadas para conformar un mosaico de todas las edades: niños, jóvenes, padres e hijos, parejas, abuelos, amigos, compañeros, conocidos, todos nos unificamos en una sola intención: abrir la puerta a la energía femenina, a la Diosa, a la Madre, a Innana, a Venus, al complemento perfecto de la energía masculina que en estos siglos la Humanidad trabajó. El Dios, el Padre, el Sol, esperaba impaciente deslizándose por la bóveda celeste entre nubes y claros, ocultándose nervioso y reapareciendo expectante. Comenzamos con la invocación a los 4 puntos y seguimos las instrucciones del ritual tal como estaban descritas. Al Norte la Pirámide de la Luna, al Este el Templo de Quetzalcóatl, al Sur y al Oeste, los Palacios de los Nobles, allí donde el Tlallocan está dibujado, y un poco más allá, la Gran Tenochtitlán ¿podíamos tener algo mejor? Los Guardianes hicieron acto de presencia, se aprestaron en sus posiciones para vigilar que todo se cumpliera en Amor y Armonía. Cada uno de nosotros compartió su tradición espiritual y entre nosotros comenzaron a caminar Indígenas, Ángeles, Devas, Ancestros y Antepasados, Chamanes, Maestros, Animales, Elementales y toda clase de Seres Espirituales que comenzaron a traer la energía que queríamos: Integración. Allí no había divisiones terrestres porque como decimos en el Paganismo "estábamos en un Tiempo que no es Tiempo, en un Sitio que no es un Sitio, en un Día que no es un Día", estábamos todos en el portal de la 4ª y 5ª Dimensiones, y allí todos somos Hermanos, todos somos Unidad. Y fue momento de que las notas de una composición se transformaran en ondas que irían expandiéndose hacia todas partes, esas armonías expandirían los vórtices de energía que habíamos comenzado a gestar en nuestro cuerpo y que se reflejarían con una potencia asombrosa al centro del altar. Las notas altas nos hacían romper los paradigmas antiguos, nos insuflaban la fuerza necesaria para deshacernos de las cargas de siglos de programaciones agresivas. Las notas suaves aligeraban el corazón y nos llevaban a soñar con la Tierra que queremos alcanzar. Esta combinación tan acertada iba construyendo a nuestro alrededor una pulsación gigante, sincronizándonos con el corazón de Gaia y con el Universo entero. Construíamos en cada serie de respiraciones y música un Corazón Espiritual Unificado: sístole y diástole, luz y oscuridad, alto y bajo, fuerte y suave, inhalación y exhalación. Todo aquello que por siglos fue opuesto, en este momento se hacía complementario, se amaba, se abrazaba, convivía en igualdad y en expansión. En ese momento se abrió el Portal... Todos dejamos de ser Individuos. En cada una de nuestras Unidades, nuestros espíritus se iban reconociendo uno a uno como Almas Gemelas, como Hermanos, como partículas que habían trascendido el último principio del Kybalión, el Género, para llegar hasta el primer peldaño de la Gran Pirámide Cósmica: la Mente del Todo. Aquel lugar de origen del cuál provenimos ya no fue un misterio, todo se confabuló para que dejáramos de ser hombres y mujeres, y nos abriéramos a la experiencia de la Totalidad. Éramos UNO con la Mente Cósmica, con los Maestros, con los Guías, con los Animales, con los Árboles y las Piedras, con los Ríos y los Desiertos, con nuestro lado oscuro y nuestro lado luminoso. La Gran Madre Universal pasaba a través nuestro y en el crisol de nuestro cuerpo se unificaba en un abrazo amoroso con su Complemento, con su Dualidad Masculina. Entendimos que no es sino a partir de nuestra experiencia misma como se dará la transformación que el planeta necesita. Hemos sido escogidos para regresar en este justo y preciso momento de la historia, hemos sido llamados a recuperar el Arcoiris, todos nosotros, todos los que nos unificamos a través de las ceremonias en la Tierra vivimos por unos momentos la experiencia más hermosa que un Alma pueda venir a trabajar: experimentar el AMor Incondicional. A través de cada AM que vocalizábamos la energía en espiral ascendía y descendía, engarzando las uniones energéticas entre nuestro amado hogar y todo el Universo. El Sol ya no estaba más dudoso. Al reconocer que nuestras intenciones eran puras, que habíamos llegado desde muchas partes para realizar esta tarea, brillaba fuerte y vigoroso sobre nosotros. Su paso cenital hacía que cada Estrella del Alma brillara aún más, su alegría al encontrarse acompañado, al no saberse ya más solo, era notable: a pesar de brillar fulgurante, no nos quemaba. Su fuego no era más el de una estrella incandescente, sino el de un pulsar que había implosionado a través del encuentro con una parte de sí mismo que se había mantenido distante. A través de las respiraciones y de los sonidos, logramos sutilizar nuestros cuerpos físicos de forma que alcanzáramos el corazón de la Madre y el corazón del Padre, y los unificáramos en esa explosión maravillosa de vida que hizo latir de nuevo el Corazón del Sol. Había ráfagas de aire pasando a través de cada flujo de energía y, de vez en cuando, las flautas tocaban los acordes de la música como si estuviésemos rodeados de faunos. Flotaban destellos de luz, hilos dorados bailaban entre nosotros, éramos Pensamiento, éramos Sonido, éramos Manifestación Plena y llevamos todo ese sentimiento a cada rincón del planeta. Nos permitimos ser Verbos y vibramos con la Música de las Esferas: AAAAAAMMMMMMM... Docenas de veces repetimos la sílaba sagrada, tantas como Ellos nos la pidieran, tantas como Ellos necesitaran... Y lentamente la energía fue expandiéndose hacia todas partes y la telaraña fue tan grande que supimos que no tenía fin. Así que fue el llamado para que nos despidiéramos de aquellos que había velado nuestro trabajo con tanta dedicación. El final de la ceremonia había llegado, nadie quería volver pero era necesario. Porque la llama que se había puesto sobre nuestras cabezas y dentro de nuestros corazones debía ser llevada hacia nuestros lugares de origen: con nuestras familias, en nuestros trabajos, en nuestras casas y ciudades, en nuestros países...Ese Algo a lo que damos tantos nombres y que no sabemos expresar con palabras, nos entregó la capacidad de ser Faros de Conciencia, y es preciso que honremos estos cargos. Al finalizar éramos capaces de contar más de 300 personas físicas, pero no era posible cuantificar la red de almas que estábamos unificadas en este trabajo. Resultaba difícil separar una a una las antorchas que formaban ese Sol, y más porque sabíamos que estábamos unidos de forma irremediable por el vínculo de la hermandad. Quizás ello era lo que nos motivaba a volver a la individualidad cotidiana: el saber que nunca más estaríamos solos, que pasara lo que pasara y fuéramos a donde fuéramos, el vínculo inquebrantable de una Misión Compartida nos acompañaba en todo momento y lugar. Gracias, gracias de todo corazón a todos aquellos que participaron en la ceremonia en Teotihuacan, gracias a mis compañeros de la Hermandad de la Diosa Blanca que trabajaron este último mes y en el ritual de forma ejemplar para que todo saliera de maravilla, gracias por su amor incondicional y su solidaridad, gracias a todos los que de una forma u otra ayudaron en el proceso, gracias a Domingo por compartir con todos nosotros este trabajo amoroso, gracias a mi hijo por soportarme trabajando tanto tiempo el último mes, gracias Gerardo por la ceremonia en la noche fue la culminación perfecta de un día increíble, gracias a todos los que nos llenaron de palabras dulces y cariñosas, a los que nos dieron apoyo y bendiciones, gracias por solidarizarse con este trabajo planetario por nuestros hijos y las generaciones futuras. |
| No sabemos qué más siga, la energía y el portal siguen
abiertos y anclándose más allá del 11 de Agosto, así que seguiremos
recibiendo instrucciones de todas partes, seguiremos trabajando de forma
personal y comunitaria con lo que se generó el 888. Seguimos en contacto a
través de las redes de luz que ya estaban, a través de las que se formaron
a raíz de este trabajo, y con las que se gestarán en el tiempo por venir.
Estamos abiertos a unirnos a todos los trabajos que se requieran para que
nuestro amado planeta sane y se transforme poco a poco en un lugar más
justo y feliz para todos. Con todo el amor de mi corazón... Car |
| P.D1. Esta semana y la que viene las
trabajaré de forma personal por lo que no creo responder muchos correos o
tener comunicación, pero a partir de la última semana de agosto vuelvo al
ritmo de trabajo normal para contestarles a todos, hacer el álbum, y
empezar a ver brotar esta pequeña plantita...gracias por todo...los
quiero!!! P.D2. He cambiado la dinámica del foro para que todos puedan enviar sus correos y podamos tener comunicación entre todos, así que manden sus experiencias y todo lo que quieran para que ahora si, todos podamos verlas. Besos... |